El Norte    |    El Mundo    |    mundoclasico.com    |    Ópera Actual    |    inicio
UNA VOZ PODEROSA
Emiliano Allende
El Norte de Castilla, 2 de mayo de 2003
Crítica de Música.
         La Asociación Salzburgo ha conseguido reunir en Valladolid a un buen número de excelentes cantantes en los últimos años, como Eva Marton. Para poder valorar en su justa medida a esta soprano de registro amplio y poderoso, es necesario reconocer el valor como lenguaje musical de las obras, con independencia de las características propias del intérprete. Estamos acostumbrados a versiones más intimistas de algunos lieder de Strauss o Wagner. Sin embargo, la ternura y la lírica de los “Rückert Lieder” de Mahler con los que la Marton comenzó el recital, está más en la acentuación y en la adaptación musical al texto que en el timbre. Aunque nos faltó el impresionante clímax de “Um Mitternacht”, pudimos disfrutar de “Ich bin der Welt ablanden gekimmen”, posiblemente el más hondo de todos los compuestos por Mahler, en el que prevaleció la afinación perfecta en el registro bajo más allá del exagerado vibrato.
         Pero fue en los “Wesendonk Lieder” de Wagner donde el carácter de la soprano y la personalidad del autor caminan a la par. El diseño armónico de Wagner en su madurez se adapta mejor a las grandes dimensiones, así que su invención temática no era lírica como tal vez no lo es la ancha voz de la Marton. Sin embargo la adaptación de esa energía a estas canciones, especial a “Im Treibhaus” y “Träume”, son todo un logro, destacando el crescendo característico de esta última en su versión delicada pero rotunda.
         Entre los lieder de Richard Strauss escogidos, destacaba el contrapunto de “Morgen” en el que el pianista Lázsló Kovács mostró una musicalidad llena de expresión y refinamiento que lució a lo largo del concierto. Hubo contraste en la quietud del piano y la fuerza de la voz. En las canciones finales de Puccini se notó el amor de la soprano por el autor, aunque los motivos no tienen la fuerza de las óperas. Otro de los grandes momentos llegó con las propinas; “Visi d’arte”, de “Tosca” de Puccini cuyo final fue largo y emotivo y las czardas eslavas de “Amor Gitano”.
El Norte    |    El Mundo    |    mundoclasico.com    |    Ópera Actual    |    inicio
SIMPLEMENTE EVA MARTON
El Mundo de Valladolid, 3 de mayo de 2003
Crítica de Música.
       El concierto de Eva Marton bien pudiera ser el relato de la voz en estado puro. La pujanza del canto de una soprano dramática con una emisión poderosa, de centro diáfano y rotundo, tan sólo a veces algo opaco el registro grave.
        Es Eva Marton, sin más, la soprano que se aproxima a los lieder de Mahler, Wagner o Strauss desde la perspectiva de las voces grandes, plagada de recursos, y que desde ahí capta el espíritu propio del canto de estos compositores. Más le costó acercarse a las composiciones de Puccini, aunque acabó aflorando rotunda su expresión poética.
        Una pena que el piano de László Kovács, innegable su oficio, no pasase de un mero acompañante en un repertorio en que no debe serlo nunca.
        Eva Marton comenzó algo fría, con ligeros atisbos tremolantes en su primer acercamiento a los lieder sobre textos del poeta Friedrich Rückter de Mahler, para a partir de ahí ir afianzando la proyección de la voz y ganando fuerza en la declamación.
        En los Wesendonk Lieder le Wagner alcanzó el cénit en Schmerzen, que concibió como un estallido de dolor, y en Träume, un estudio dramático para Tristán e Isolda con el que recreó un profundo estado de dejación.
        De Richard Strauss firmó sus más logrados momentos en la introspectiva versión de Morgen y en el empuje cargado de vitalidad dado a Zeignum.
        Del repertorio alemán al italiano con canciones de Puccini que plantean un delicado trato de los sentimientos unido a su ineludible componente dramático.
        Marton exageró el gesto en A te, enfatizó algo en Casa mia y se centró definitivamente en una versión espléndida de Salve con un canto apabullante, vibrante en el apunte de la sfumatore y rebosante de intención. Continuó ese ascenso emocional, que capta los afectos del arte pucciniano, en Terra et mare y se plegó al carácter íntimo que surge en L'uccelino.
        Las obras fuera de programa, Visi d'arte de Tosca de Puccini y Amor Gitano de Léhar, confirmaron el arrollador carácter interpretativo de la soprano.
        El pianista László Kovács no pasó de ser un elemento excesivamente subordinado a la voz y posiblemente influyó en ello un piano que no estuvo a la altura de los intérpretes y que tendió a los sonidos algo sordos. Un concierto a cargo de una grande como es Eva Marton, que dejó su impronta y que permitió disfrutar con una cantante absolutamente sobresaliente.
El Norte    |    El Mundo    |    mundoclasico.com    |    Ópera Actual    |    inicio
LIEDER, CANZONI Y UNA INMENSA VOZ
Mar Sancho
mundoclasico.com, 8 de mayo de 2003
Crítica de Música
         La Asociación Cultural Salzburgo, dentro del Festival Internacional de Música de Castilla y León, acercó a Valladolid la voz inmensa y poderosa de Eva Marton, quien ofreció un recital que, avanzando desde los lieder de Mahler, Wagner y Strauss hasta las canzoni de Puccini, evidenció el potencial de la excelente soprano. Fueron precisamente las piezas de los primeros en las que la Marton desplegó sus mejores recursos, más identificada con la estética lírica de los autores en alemán que con las más delicadas pero menos trascendentes canciones del italiano.
         El inicio con cuatro Lieder sobre poemas de Friedrich Rückert de Mahler evidenció las facultades de la cantante en los graves, si bien en ocasiones en exceso tremolantes, a la par que supo transmitir de un modo ejemplar el lirismo contenido en los textos poéticos. Más motivada se mostró con Wagner y sus Lieder sobre poemas de Wesendonk, piezas que permitieron una exhibición de energía vocal, pródiga en pasajes como Stehe still, y combinada con un articulado sentimiento en aquellos otros que así lo requerían, resultando sobresalientes ejemplos Im Treibhaus y el final Träume.
         En los Lieder de Richard Strauss destacó el titulado Morgen, colmado de serenidad expresiva sin que ello supusiera mengua alguna de la fuerza de la soprano, una vez más la pujanza de la voz se vertió de nuevo sobre el piano, circunstancia que se mantuvo a lo largo de todo el recital relegando al pianista László Kovács –sin que ello negase su buen hacer- al exclusivo papel de acompañante. Las canciones de Puccini, sin llegar a tener el interés de sus composiciones mayores, sirvieron para testimoniar las habilidades líricas de Eva Marton, quien se volcó en la emoción contenida de algunas de las piezas para recogerse en el delicado intimismo de otras. Fuera de programa, y en continuidad de lo expresivo, más desenvuelta aún, recurrió la Marton de nuevo a Puccini con el aria Vissi d´arte de Tosca y a una desbordada canción de la opereta Amor Gitano de Franz Léhar. Con el consabido entusiasmo del público, se despidió la excepcional soprano de lo que fue también un excepcional concierto.
El Norte    |    El Mundo    |    mundoclasico.com    |    Ópera Actual    |    inicio
RECITAL DE EVA MARTON
Agustín Achúcarro
Ópera Actual, junio de 2003
Crítica de Música
         El segundo de los conciertos del Festival Internacional de Música de Castilla y León corrió a cargo de Eva Marton. La soprano se adentró en Lieder de Mahler, Wagner y Richard Strauss con un desbordante apasionamiento. Su voz ancha y poderosa supo expresar las composiciones de estos autores con un canto diáfano y rotundo, especialmente sugerente en el registro central y agudo y algo más pálido en el grave.
        Tras un comienzo  de emisión algo tremolante, se fueron imponiendo los elementos sensibles y la expresión declamada de los Lieder de Mahler sobre textos de Rückert. Concluyente su versión de los Wesendonck Lieder de Wagner; desbordado de dolor su Schmerxen y recogido e íntimo Träume, que Marton abordó propiciando un ámbito de abandono espiritual. La cantante húngara también cantó Cuatro Lieder de Richard Strauss y lo hizo  dando a cada uno un colorido muy especial: plena de sensibilidad íntima resultó su Morgen! y se profusa efusión poética Zweignung.
         Terminó el recital con canciones de Puccini. Exageró el gesto y los acentos en las primeras, A te y Casa mia, e hizo un ejercicio de mixtura entre elementos delicados y dramáticos en las siguientes, especialmente en Salve, de una impactante emoción, y Terra e Mare.
         László Kovács interpretó con oficio, pero se mantuvo siempre demasiado subordinado a la voz, algo difícil de entender en este tipo de repertorio.
         Un triunfo de la personalidad artística de Eva Marton, que fuera de programa cantó el Visi d'arte y un fragmento del Amor Gitano de Lehár.
El Norte    |    El Mundo    |    mundoclasico.com    |    Ópera Actual    |    inicio